TENENCIA RESPONSABLE

Incorporar a un amigo peludo a nuestras vidas significa muchas emociones y responsabilidades. Por eso debe ser una decisión bien pensada y tomada por todos los miembros de la familia. Tiene que haber un COMPROMISO y RESPETO por el nuevo integrante. En principio tienes que tener el predio de tu casa cercado y con portón CERRADO, esto evitara que tu cachorro o adulto se acostumbre a deambular por las calles de tu barrio, donde corre riesgos de ser atropellado, que lo ataquen otros perros, o se lo lleve alguna otra persona; por otro lado por respeto a tus vecinos, ya que puede molestar rompiendo bolsas o impidiendo el transito de peatones y ciclistas. Tienes que proporcionarle un lugar seguro donde pueda vivir asi sea interior o exterior mediante una cuchita y que no le falte alimento balanceado (cachorro o adulto) para mantenerlo saludable. Cambiarle el agua una vez por día. También tienes que proporcionarle los cuidados veterinarios que requiera, un buen tiempo diario para compartir con él, jugando, ejercitandose, creando lazos y una buena relación. En definitiva, tienes que asegurarte que tu perro disfrute de buena salud física y mental.

Muchas personas piensan que basta con tener un jardín para poder tener a un perro. Entonces, no se preocupan por educar a ese pobre animal. Cuando aparecen los problemas de comportamiento, deciden la “mejor opción” para solucionarlos: regalan al perro, lo abandonan, lo hacen dormir (que forma más diplomática para evitar el término “asesinato”, ¿verdad?), o llaman a un adiestrador de perros. Lamentablemente, los que deciden llamar a un adiestrador son la minoría. Y, para peor, normalmente piensan que un adiestrador es un tipo con la capacidad de “reprogramar” a un perro.

Las familias irresponsables piensan que la conducta del perro se arreglará mágicamente, sólo porque han contratado a un especialista. Si esas familias no ponen de su parte, el resultado será un perro que se comporta perfectamente sólo cuando está el adiestrador.

Ser una familia responsable de un perro requiere algún esfuerzo. Además, la responsabilidad debería empezar antes de adquirir el perro. Necesitas estar seguro que podrás cuidarlos y educarlos correctamente.

Macho o hembra, preocúpate de su esterilización. Los cachorritos no deseados pueden terminar como perros  vagabundos, sin cuidado, probablemente muertos y acrecentando la problematica canina de nuestra ciudad. Recuerda que las hembras pueden ser esterilizadas incluso antes del primer celo.

Más allá de que ya tengas a tu perro, o todavía estés pensando en adquirirlo, ya has dado el primer paso para ser un propietario responsable: INFORMARTE. Es importante que averigües sobre nutrición, salud y educación del perro. Tambien recuerda que en los paseos, debe ir con collar y correa, y bolsita para recoger sus materias fecales

Algunas preguntas que deberías hacerte para saber si eres o puedes una familia responsable son:

  • ¿Tienes el tiempo suficiente para dedicarle a tu perro cada día? ¿Para no dejarlo solo la mayor parte del día?
  • ¿Estás dispuesto a limpiar sus necesidades cuando las haga en un lugar equivocado? ¿Cambiarle a diario el agua de su recipiente?
  • ¿Tienes el tiempo para enseñarle dónde puede hacer sus necesidades y dónde no?
  • Si no puedes pasar mucho tiempo con tu perro, ¿puedes contratar un paseador de perros que lo saque por lo menos una hora cada día?
  • ¿Podrás pagar las cuentas veterinarias, vacunas, la comida de tu perro, el material necesario para educarlo y sus juguetes?
  • Si quieres un perro grande, ¿tienes la fuerza para dominarlo si fuese necesario? ¿tu presupuesto mensual se verá afectado por la alimentación de un perro de más de 40 kilos? ¿Si de cachorro lo tenias adentro, tienes espacio para cuando crezca?

La mejor manera en que puedes convertirte en una familia responsable de la tenencia de tu perro, es leyendo, preguntando y LLEVANDO A ACCIONES ESA INFORMACION!!

La ciudad de San carlos de Bariloche, tiene una ORDENANZA MUNICIPAL sobre TENENCIA RESPONSABLE (clic en el link para ingresar a leerla)

¡Felicidades por haber dado el primer paso!